Las Constelaciones Sistémicas desde la perspectiva Cuántica
Las constelaciones familiares y sistémicas se han revelado en las últimas décadas como una de la herramientas más eficaces y rápidas para la resolución de conflictos de cualquier ámbito, terapéutico, familiar, laboral, organizacional, etc.
Desarrolladas en la década de los 80 por Bert Hellinger, quien lamentablemente ya no está entre nosotros, consideran al individuo como parte de un todo más grande, el sistema familiar. Dentro de este sistema operan unas “leyes”, las cuales, si son respetadas, aportan paz y fuerza al sistema, pero si son vulneradas, esa misma fuerza, obstaculiza y frena. A esas “leyes” Bert Hellinger las llamó los “Ordenes del Amor”. Los miembros de un sistema están unidos por fuertes lazos de lealtad y amor, muchas veces no apreciables. Ese mismo amor que proporciona bienestar si fluye, nos trae desdicha si se interrumpe, si no fluye.
El trabajo con Constelaciones nos muestra, de una forma experiencial, que muchos problemas que consideramos “personales” y a veces llevamos arrastrando casi toda la vida, están profundamente vinculados con nuestro sistema, con asuntos no resueltos en él, personas excluidas, olvidadas, injusticias, muertes prematuras, lealtades, traumas, vínculos dañados, etc.
A lo largo de los años, las Constelaciones han evolucionado enormemente, desde sus inicios, donde el foco estaba puesto simplemente en la familia, hasta las Nuevas Constelaciones, que nos acercan a la totalidad del Espíritu.
Desde la perspectiva cuántica, una constelación nos muestra aquello que requiere ser sanado, a través de la buena mirada, la aceptación, el agradecimiento y la honra a todo lo que es. Y desde esta actitud, “algo se pone en movimiento”, abriendo la puerta a una profunda sanación, a un nuevo orden interno, que se manifestará en nuestra realidad y por resonancia, en la de todos los implicados.
Nos permite sentir ese campo unificado del que todos formamos parte, con su delicado equilibrio, más allá de la mente, en sintonía con el alma, en profunda entrega al Espíritu. Nos abre al campo de las nuevas posibilidades.
Una constelación es una oportunidad para el Amor, para despertar a la consciencia de que todos estamos “movidos” por algo más grande, que nos contiene a todos y a todo. Es una toma de responsabilidad, adulta y poderosa que nos recompensa a través de mayor paz, comprensión y libertad.
Si sientes que hacer una constelación te puede ayudar en lo que quiera que estés experimentando como conflictivo en tu realidad, puedes pedirme información, sobre los talleres online, o sobre la posibilidad de constelación individual, estaré encantada de poderte ayudar.